Macedonia Narrativa

Blog literario y de escritura creativa

Reseña de “Frankenstein o el moderno Prometeo” de Mary Shelley

Tiempo de lectura estimado: 5 minutos

Tras explorar nuevos horizontes literarios de la mano de Vila-Matas, en el club de lectura de Las Conchas hemos echado la vista atrás con todo un clásico: “Frankenstein o el moderno Prometeo” de la escritora inglesa Mary Shelley. En este caso, hay que mencionar que hemos tenido la oportunidad de leer la edición que ha lanzado Nordica de este libro. Antes de entrar de lleno en la lectura, esta edición incorpora una serie de ilustraciones que escenifican el proceso creativo de la autora. Es una edición preciosa, con papel de buena calidad y letra muy agradable de leer, nada que ver con las típicas ediciones de clásicos que a veces encontramos. Dicho esto, ¡a por la reseña!

Detalles del libro

Portada de Frankestein o el moderno Prometeo. Editorial Nórdica.

Haz clic en la imagen para ampliar

Título: “Frankenstein o el moderno Prometeo”

Autor: Mary Shelley

Nº de páginas: 264 págs.

Editorial: Nordica

 

 

 

 

Sinopsis de “Frankestein o el moderno Prometeo” y opinión personal

A pesar de que la figura del monstruo de Frankenstein forma parte ya del imaginario colectivo, todas esas interpretaciones que han protagonizado series y películas tienen su base en la obra de Mary Shelley. Lo interesante y no menos sorprendente es que esta historia difiere en gran medida de la típica imagen que tenemos de Frankenstein como un ser gigantesco verde, lleno de costuras y un par de tornillos a ambos lados de la cabeza. Y es que, para empezar, llamamos Frankenstein al monstruo, mientras que este es en realidad el apellido de su creador y el ser resultante no tiene nombre conocido. Además, en el libro apenas se describe físicamente al monstruo: sabemos que está hecho de retales y que cuenta con un tamaño superior al de un ser humano, pero poco más.

La historia de “Frankenstein o el moderno Prometeo” es una obra romántica bastante más profunda que el mito llevado a las pantallas de todos los tamaños. Es una novela epistolar en la que toda la trama se cuenta en primera persona aunque, por supuesto, las voces cambian: primero estamos a bordo de un barco en dirección al ártico y habla el capitán, pero luego Víctor Frankenstein toma la palabra, más adelante el monstruo y el resto de protagonistas que mandan cartas a Frankenstein .

Víctor Frankenstein es un hombre afortunado que crece en el seno de una familia acomodada en Suiza. Su padre es justo y virtuoso y su madre, delicada y elegante. Son tan bondadosos que aceptan acoger en su familia a una niña desdichada y huérfana (de origen noble, pero arruinada). Sin embargo, la ambición y sagacidad de Frankenstein le llevan a viajar a Inglaterra donde estudia filosofía natural, química y demás ciencias. Siendo un estudiante brillante, se plantea lograr algo prohibido pero a la vez imposible para los hombres: crear vida. Esta locura le lleva a fabricar al monstruo y después abandonarlo a su suerte. El ser se convertirá en el segundo gran protagonista de la novela.

A partir de ese momento, creador y creado tendrán encontronazos y ocurrirá todo tipo de desgracias que entran en el marco de una historia de terror. Sin embargo, no es la sangre lo que prima en la novela – de hecho, su presencia es casi anecdótica -, sino que, al estar siempre escrita en primera persona, esto saca a relucir los dilemas de cada personaje. Tras leer completa la novela, se observa el hecho de que tanto creador como creado sufren los mismos problemas de fondo y estos son los que caracterizan las obras románticas.

Aparece el tema de la belleza bucólica e ideal, la admiración por la majestuosidad de la naturaleza, la exaltación de la libertad, la crítica a las convenciones sociales: es la sociedad quien corrompe a un individuo que, en su origen, es bueno por naturaleza. También se condena el atrevimiento de Frankenstein , que ha desafiado a Dios y a todas las leyes de la naturaleza tomando la iniciativa de crear vida de una manera muy egoísta. Y resulta que le sale el tiro por la culata.

Conclusión

¿Lo peor del libro?

Al estar escrito en primera persona la narrativa las emociones y pensamientos enseguida salen a relucir… un poco demasiado. El hecho de que tanto Víctor Frankenstein como el Monstruo estén atormentados y reflexionen de continuo en torno a sus dilemas hace que a la novela le cueste fluir. La acción es lenta y en ciertas partes hay una falta de diálogos que lastra el ritmo. De todas maneras, hay que tener en cuenta que es un clásico y que Mary Shelley la escribió con 20 años.

¿Lo mejor del libro?

Sin duda, lo mejor es poder descubrir la verdadera historia de Frankenstein para quitarnos el velo impuesto por la televisión y el cine. Es sorprendente que ya Mary Shelley en su época se planteara tales dilemas referentes a la ciencia y la ética. Aún hoy despiertan debates de todo tipo: ¿hasta dónde puede llegar la ciencia? ¿Dónde están sus límites? Es un tema que sigue sobre la mesa de debate con por ejemplo la ingeniería genética, la creación de inteligencia artificial

¿Lo recomendaría?

Realmente no me ha resultado un libro agradable de leer. Todos los libros tienen luces y sombras, no hay duda, pero no deja de ser una historia densa y que se hace muy larga. Nos queda claro el mensaje que quería transmitir Mary Shelley pero me sobran páginas.

Sin embargo, escrito en su época y a una edad tan temprana, hay que alabarle el trabajo y lo avanzado de su pensamiento. Si os suscita curiosidad conocer la verdadera historia que sustenta el mito, ¡adelante! Si lo que buscáis es una novela romántica y de terror, creo que Drácula, por ejemplo es una mejor opción.

Como de costumbre, os dejo un extracto que me ha gustado del libro:

“El hecho de que cerrasen las puertas a las diez y la imposibilidad de permanecer en el lago después de esa hora habían hecho que la vida dentro de los muros de Ginebra me resultase demasiado fastidiosa. Ahora era libre. A menudo, cuando el resto de la familia se había retirado ya a descansar, cogía el bote y me pasaba horas enteras en el agua. Unas veces, con las velas desplegadas, me dejaba llevar por el viento; otras, después de remar hacia el centro del lago, dejaba que la embarcación siguiese su propio rumbo y me entregaba a melancólicas reflexiones.

A menudo me sentía tentado, cuando todo estaba en paz a mi alrededor, y era yo el único ser que vagaba inquieto por aquel majestuoso y celestial escenario, a menudo, digo, me sentía tentado a arrojarme al lago silencioso, para que las aguas se cerrasen sobre mí y terminasen mis desdichas para siempre. Pero me contenía el pensar en la heroica y sufrida Elizabeth, a quien amaba tiernamente, y cuya existencia estaba ligada a la mía. Pensaba también en mi padre y mi el hermano; ¿debía, con mi baja deserción, dejarles indefensos y expuestos a la maldad del demonio que yo había soltado entre ellos?”

Mary Shelley en “Frankenstein o el moderno Prometeo

 

Artículos relacionados:

¿Quieres compartirlo?Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

4 Comentarios

  1. ¡Dios! me a encantado tu reseña, bueno yo contare que el libro me parece bastante bueno, pero como bien lo marcas el hecho de que este en primer persona es un poco estresante y es que yo no lo pude leer de corrido ya que habían capítulos que me molestaba tanto que tenia que separarme por días de el (jajajaja) y sin duda cuando lo lees te vas quitando todas esas capas de ideales que te a dado la televisión sobre la historia.
    Cuando yo lo leí me apegue mucho a el monstruo ya que realmente me enojaba Victor y su papel tipo “Yo quería crearte a toda costa y cuando lo hice me dio miedo y ahora ya no te quiero” jajaja pero bueno, muy buena reseña.

    • Beatriz González

      10/05/2018 at 17:53

      Hola Mery, pienso igual que tú con respecto a Víctor, es un personaje muy quejumbroso y puede llegar a desesperar su insistencia en esa idea. Si lo has creado, majo, afróntalo y deja de llorar!! Jajaja Muchas gracias por tu comentario 🙂
      Beatriz

  2. Hola. Debo decir que difiero. Lo que en tu experiencia estancó la lectura, en la mía fue lo que la hizo correr, ni me daba cuenta que pasaba las páginas. Esta mujer plasmó muy bien la culpa, el tormento y la depresión. Recomiendo mucho esta obra. Esperaba un libro denso pero la lectura me resultó muy fluida y la historia me encantó. La prosa de Shelley es admirable, descubrí por qué Frankenstein es un clásico.

    Saludos!

    • Beatriz González

      25/05/2017 at 19:25

      Hola Cecilia, muchas gracias por tu comentario. Estoy de acuerdo contigo, es un clásico asequible y de lectura cómoda. Como bien dices, aborda de manera magistral la culpa, el tormento y la depresión, pero en mi caso fue demasiado reiterativo en ese sentido. Hay a lectores que les gusta la repetición, a mí me satura un poco… Pero sí, sin duda es un libro que te hace reflexionar y, de hecho, en el club de lectura dio mucho de que hablar. ¡Y la edición de Nórdica que tuvimos entre las manos es espectacular! Un saludo y gracias de nuevo por comentar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *