Tiempo de lectura estimado: 4 minutos

Tras “la España extraña” que leí en Navidad, me quedé con ganas de más. Como ya comentaba en esa reseña, era un libro muy cómodo de leer, a pesar de no poder llegar a conclusión alguna que explique tantas historias extrañas que hasta han llegado a configurar episodios importantes de la historia de España.

Precisamente la parte histórica es la que me llevó a querer ahondar más en el mundo del misterio, pero no en el de los OVNIs y demás fenómenos modernos, sino en el que ha quedado sepultado por la historia oficialmente escrita. Buscando entre los libros publicados de Javier Sierra di con “La ruta prohibida y otros grandes enigmas de la historia” y resultó ser el libro que justo me apetecía leer.

Detalles del libro

Título: La ruta prohibida y otros enigmas de la historia

Autor: Javier Sierra

Editorial: Planeta

ISBN: 9788408007180

Nº de páginas: 432 páginas

Sinopsis y opinión personal de “La ruta prohibida y otros grandes enigmas de la historia”

Javier Sierra plantea en este libro un completo recorrido a los casos más sonados de misterios históricos. En toda su trayectoria, Sierra se ha topado con las grandes incógnitas de la historia y de ahí nació este libro, es decir, surgió de la idea de poner en orden sus propias investigaciones personales. Javier Sierra suele ser un autor muy ordenado en su narrativa y esto queda patente en “La ruta prohibida”, que sigue una línea argumental muy metódica, como también ocurría en “La España extraña”.

“La ruta prohibida” empieza tratando de explicar las incógnitas que rodean a América y al descubrimiento del nuevo continente. Intenta aclarar, hasta donde se puede, las hipótesis que se alejan de la historia oficial de que Colón fue el primero en llegar a tierras americanas.

Pero la exploración del misterio que hace Sierra no se queda únicamente en este contexto (y ya da para largo), sino que continúa estudiando la relación que pudo existir entre los antiguos cristianos y la astronomía. De esta manera, se intentan esclarecer misterios como el de la Catedral de Chartres y su laberinto, que ilustra la portada del libro, o el de las iglesias templarias supuestamente ubicadas con base en constelaciones.

Como no puede ser de otra manera, las reliquias, los milagros, María Magdalena, el grial y la Mesa del Rey Salomón tienen cabida en la parte del libro dedicada a los enigmas de la fe, que ¡no son pocos! Javier Sierra expone los casos más sonados exponiendo cada uno en unas pocas páginas, a modo de capítulo, por lo que la lectura se hace muy amena. Además, aporta una visión personal muy valiosa como buen conocedor del mundo del misterio que es. De hecho, podréis encontrar en este libro un completo dossier fotográfico del autor que sirve de ayuda para identificar muchos de los objetos y lugares que se mencionan.

Javier Sierra destina otra parte del libro a dilucidar los enigmas de egipcios y masones y, más adelante, habla de las civilizaciones perdidas haciendo alusión a lo que en otros sitios han denominado arqueología del misterio. No se deja en el tintero ningún gran misterio que no hayamos escuchado. Y, por si teníais dudas, dedica capítulos especiales al Vaticano, a profecías (Nostradamus), apariciones marianas (Fátima) y a tratar de entender con otra mirada obras de arte emblemáticas como Las Meninas o La Última Cena.

Conclusión

¿Lo peor del libro?

En mi opinión, se trata de un libro para leer a ratos y quizás alternándolo con otro. Al igual que pasa con “la España Extraña”, tanta sucesión de casos e historias puede llegar a abrumar y ser demasiada concentración de datos en pocas páginas.

Por otro lado, y esto lo cito en lo peor del libro porque particularmente me da mucha rabia aunque podría estar también en lo mejor, te deja con ganas de saber más. Javier Sierra introduce tan bien cada misterio que terminar de leer cada capítulo es encontrarse con un desconsuelo terrible, un querer y no poder porque lo cierto es que nadie conoce las respuestas que aclaren tantos interrogantes o, al menos, no están a nuestro alcance.

¿Lo mejor del libro?

¡Es muy interesante! Además de ser también muy curioso. En realidad, la mayoría de estos misterios son conocidos más o menos ampliamente pero el hecho de que Javier Sierra aporte su valiosa experiencia investigándolos enriquece mucho la narrativa y los datos que presenta. El autor tiene una prosa muy clara y ordenada, lo que hace que sea un libro de fácil y rápida lectura.

¿Lo recomendaría?

Sí, me ha gustado como introducción al mundo del misterio. Por supuesto, la recomendación de leerlo o no depende de tu conocimiento de este particular ámbito.

Pero si no sois tan aficionados al misterio, se trata de una buena lectura introductoria. Aunque no es gran literatura y no es una novela, es un libro bastante entretenido y cumple su función: explicar a grandes rasgos los enigmas históricos más conocidos. Eso sí, es un libro para alternar con otra novela porque puede llegar a cansar si se lee de continuo.

Y el extracto que señalo es alucinante. Me gustaría haberme visto la cara al leerlo, porque tuvo que ser todo un poema:

“Pero, torpe de mí, leyendo aquellos textos pensé que ese fenómeno había “muerto” hacía siglos.

Me equivoqué.

Jamás pude imaginar que en 1987, mientras documentaba una de las variantes de esa llum (luz), terminaría dándome de bruces con ella.

¿Cómo iba a suponer que aún “habitaba” en aquellas peñas?

Ahora, dos décadas más tarde, empiezo al fin a calibrar el efecto que aquella bola ígnea causó en mí. Durante unos segundos, al filo de la medianoche, una fenomenal luminaria blanca sobrevoló en silencio el mirador en el que me encontraba junto a otras dos personas. Aquella luz tenía un núcleo de un poderoso color verde, casi esmeralda, e iba seguido de una pequeña cohorte de brillantes chispas anaranjadas. El viento se detuvo. La montaña calló de repente. Y sin avisar, cuando la llum estaba a menos de un centenar de metros sobre nuestras cabezas, la noche se la tragó de nuevo devolviéndonos bruscamente a la realidad.

Nunca en mi vida había pasado tanto miedo. Allá arriba, tres hombres solos estábamos a merced de una luz que incluso había llegado a iluminar el suelo que pisábamos.

[…]

Ahora, sin embargo, lo sé. Aquel 24 de julio de 1987 una extraña certeza se ganó un hueco en mi corazón para siempre.

Lo que habíamos visto en Montserrat era el Misterio en estado puro. Vivo. Real. Cercano. Inmutable desde la noche de los tiempos.

Y desde allá arriba, con el perfil iluminado de Barcelona al fondo y el oscuro horizonte del mar fundiéndose con la noche, me juramenté para perseguirlo hasta donde fuera preciso.”

Javier Sierra en “La ruta prohibida y otros enigmas de la historia”

 

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